Machismo y acoso en la Historia del Arte

25 Nov , 2021 Historia del arte

Machismo y acoso en la Historia del Arte

Tabla de contenidos

  1. Acoso, raptos y violaciones en el arte
  2. ¿Qué representan las obras de Susana y los viejos?
  3. ¿Qué nos enseña la historia de Susana?
  4. La versión de Artemisia Gentileschi
  5. Artemisia Gentileschi: Un relato de acoso en la historia del arte
  6. ¿Quieres saber más sobre lo que pasó con Artemisia?

Si hay un claro caso de acoso en la historia del arte es el pasaje de Susana y los viejos. Muchos artistas como Rubens o Tintoretto han plasmado una escena más que violenta a la vista, y más aún si conocemos la escena que hay detrás. Pero si una artista supo captar exactamente la esencia de lo que narra este momento fue Artemisia Gentileschi.

La violencia, el abuso y el acoso han sido un leit motif para la narrativa, la construcción de mitos y la historia del arte.

Acoso, raptos y violaciones en el arte

En la Historia del Arte hay temas recurrentes, algunos de ellos de manera demasiado insistente, y el principal son los raptos. La mitología grecorromana habla de forma constante de raptos, de violencia, de secuestros… de bastantes representaciones de acoso en la historia del arte en los que algún dios o algún héroe, todos ellos masculinos, toman a una mujer por la fuerza. Si tuviéramos que resaltar algunos en especial la cabeza se nos iría, sin duda, al rapto de las Sabinas, al rapto de Helena por parte de Paris o a la gran cantidad de veces que Zeus fuerza a mujeres por el simple placer de acostarse con ellas.

En los mitos y narrativas de las Antiguas Grecia y Roma los abusos se maquillan de aventuras. El hombre se convierte en la figura que descubre la sexualidad a una mujer que ni siquiera ha pedido un mínimo acercamiento. Es decir, el rapto se convierte, y aprovecho que en el blog me puedo saltar la censura de YouTube sobre estos temas, en una violación con todas las letras.

En estas escenas, la mujer aparece como un sujeto pasivo, sin voluntad, únicamente para satisfacer las fantasías masculinas. Y esto tiene sentido si pensamos que tanto el creador como el héroe representado y los espectadores eran masculinos. Por contraposición, la mujer se convierte en un elemento pasivo que justifica con su belleza la incapacidad del hombre para contener su pasión.

De esta forma, el desnudo femenino, aunque busca simbolizar la imagen ideal del arte, hace que la culpa de la violencia sexual recaiga de lleno sobre la figura femenina y únicamente se utiliza para representar escenas que pueden compararse con la pornografía contemporánea

¿Qué representan las obras de Susana y los viejos?

Uno de los principales casos de abuso aparece representado ya en la Biblia, concretamente en el capítulo 13 del libro de Daniel: Susana y los viejos. Este relato de acoso en la historia del arte y la literatura narra la vivencia de una joven que vivía junto a su marido en Babilonia. Su casa tenía un jardín con un pequeño estanque donde ella solía bañarse custodiada por sus criadas, aunque contaba con una puerta para guardar su privacidad.

Allí también vivían un par de ancianos jueces de la ciudad que estaban obsesionados con Susana hasta el punto de espiarla durante sus baños subidos a unos arbustos. Cuando coincidieron se confesaron su obsesión por la joven y decidieron ir juntos a buscarla durante uno de sus baños. Susana se quedó sola al mandar a sus criados a por ungüentos y los ancianos fueron a por ella, forzándola para acostarse con ellos bajo amenaza de una acusación por adulterio.

Esta situación hace que, de una forma u otra, su reputación se viera dañada y, por tanto, terminara muriendo por lapidación. Finalmente decidió no ceder y exponerse a las falsas acusaciones y a una condena de muerte. Sin embargo, su fe en Dios hizo que, justo antes de su ejecución, un joven llamado Daniel acudiera a desvelar la verdad que el Señor le había revelado y revirtiera la condena a muerte hacia los viejos.

Tintoretto eligió mostrar a Susana en un momento privado y de sensualidad, acorde a las representaciones de la época.

¿Qué nos enseña la historia de Susana?

Esta historia bíblica no está cargada de sensualidad, sino que busca representa una alegoría sobre la castidad femenina. Susana aparece como una heroína que prefiere sacrificar su vida, poner en riesgo su honor y afrontar cualquier peligro que ceder ante cualquier deseo externo. Esta representación fue muy popular en la pintura del siglo XVI, aunque los autores decidieron darle la vuelta al significado original, sin mostrar a Susana como ejemplo de castidad, sino como un juego de opuestos: la desnudez y las vestiduras, la vejez y la juventud, la acción y la pasividad… Pero elegir este tema no es algo puramente estético. Antes mencionábamos que algunas de estas representaciones podían compararse con la pornografía actual y Susana y los viejos no deja de ser una excusa literaria que justificara la muestra del desnudo femenino para consumo, en muchas ocasiones privado, de los hombres de poder.

Annibale Carracci representa a Susana en un jardín lleno de flores, fuentes y elementos repletos de iconografía referente a la sexualidad. Y no todos los elementos son tan sutiles como deberían. A ello podemos sumar las representaciones de Rubens, de Tintoretto o de tantos otros representantes del arte barroco que basaron a su Susana en esculturas griegas de Venus, diosa griega del amor, convirtiéndola en un foco simbólico de sensualidad.

En mayor o menor medida, los artistas masculinos ponen el foco en la acción que los ancianos están llevando a cabo al querer acostarse con Susana. Sin embargo, olvidan a la joven y la representan pasiva, sin mostrar rechazo y, en casos, tentada de ceder a los deseos de los viejos.

La versión de Artemisia Gentileschi

En este punto Artemisia Gentileschi marca la diferencia con su versión de Susana y los viejos. Introduce elementos con los que representa una escena totalmebte sobria, sin referencias a la lujuria o a la sensualidad. El banco apenas cuenta con unas líneas toscas y el color utilizado es un ocre que enfatiza su incomodidad. Pero el elemento diferenciador es la expresión del rostro de Susana y la torsión tan violenta de su cuerpo. Busca alejarse de los acosadores tanto como le sea posible, mientras ellos le susurran cosas al oído. Esto únicamente se puede ver en esta versión del relato, haciendo alusión al complot que están creando contra ella..

Artemisia también utiliza el movimiento de Susana para hablarnos de su situación. Pero, al contrario que otros artistas, no toma una Venus como referencia, sino que su modelo parte de un sarcófago romano donde vemos a Orestes haciendo el mismo gesto ante la violencia de Clitemnestra. Así equipara a Susana con un héroe como ejemplo de valentía para defender la integridad moral. De este modo su autora decide cambiar el foco de atención y mostrar la dimensión psicológica de una Susana asustada ante su condena.

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La obra de Artemisia “Susana y los viejos” (1610) supuso un cambio radical en la representación de este relato.

Artemisia Gentileschi: un relato de acoso en la historia del arte

Durante mucho tiempo se había atribuido su autoría a Orazio Gentileschi, padre de Artemisia. Se creía, entre otras cosas, que ella era demasiado joven como para realizar una pintura de este nivel de maestría. No es algo raro, ya que cuadros de gran calidad se han atribuido a hombres cercanos a la artista a lo largo de la historia. Pero dejamos para otro momento el prejuicio sobre las mujeres y su capacidad de hacer arte.

Por suerte, la historiadora del arte Mary D. Garrard dio luz a este tema mediante un ensayo y justificó muchos de los motivos de la verdadera autoría de esta pintura. Para ello se basa en los aspectos formales y características del cuadro que ya hemos ido mencionando, pero también añade la biografía de la propia Artemisia Gentileschi. “Susana y los viejos” está datado en el 1610, apenas un año antes de que Artemisia sufriera abuso sexual por parte de Agostino Tassi. Este caso y todos los juicios que conllevó están más que documentados, aunque el foco de la culpabilidad seguía recayendo en Artemisia hasta el punto de llegar a ser torturada para confesar la verdad.

Pero, si esto tuvo lugar en 1611 y el cuadro fue pintado en 1610, ¿cómo puede tener relación? La explicación surge de la evolución de los abusos. Éstos no surgen de la nada sino que vienen precedidos de un acoso constante al que Artemisia se había visto sometida. De esta forma vemos la relación entre Artemisia y Susana, que habían vivido la misma forma de difamación durante su juventud.

Lamentablemente, Artemisia Gentileschi es más conocida por este episodio que por su extensa obra. Para mucha gente, debido a sus vaivenes en la vida, apenas fue una mujer libidinosa que no merecía respeto, pero tiene una de las biografías época más ricas y más interesantes de toda su época.

¿Quieres saber más sobre lo que pasó con Artemisia?

Esta exclusión de mujeres artistas en la historia del arte no es única de Artemisia Gentileschi. Pero se puede luchar contra este estigma, y para ello he creado el Calendario Artistas 2022. Cada mes te acompañará una mujer artista destacada y podrás aprender sobre ella. Incluye descripciones y artículos exclusivos a los que accederás a través de un código QR.


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